sábado, 11 de febrero de 2012

IMMY SABATER Y JOSÉ MANGUAL JR.: CONVERSACION A TRES VOCES



Umberto Valverde
Escritor, crítico y periodista colombiano
Colaborador Salsa Global
Cali, Colombia

En el final de la primera noche, la descarga de Son Boricua nos hizo recordar los mejores momentos del Palladium, donde se originó la grandeza de la música latina en Nueva York en los años cincuenta. Por distintos caminos y con diferencia de años, Jimmy Sabater estuvo ahí, tocando, al lado de uno de los monstruos, Tito Puente. Y José Mangual Jr. mientras tanto aprovechaba las visitas a su padre, un gran maestro, para oír a las leyendas. Ellos vinieron a Cali con un nuevo grupo, Son Boricua, que nació bajo el interés de Humberto Corredor, un coleccionista y empresario musical caleño, hijo del barrio Obrero, que lleva más de 30 años en Nueva York. Es un nuevo concepto de salsa, que nace de las raíces y se construye con el talento de José Mangual Jr. y Jimmy Sabater, una leyenda que llevaba 17 años sin grabar. A dos voces, en un restaurante del Peñón, grabamos esta conversación.

Umberto Valverde: Tus comienzos tienen que ver con la espléndida época del Palladium de Nueva York. Willy Bobo fue uno de tus profesores. ¿Háblanos de ese período?

Jimmy Sabater: Willy Bobo me introdujo en la música, porque su mamá trabajaba con la mía en una fábrica, nosotros vivíamos donde nos podíamos chocar las manos y nos convertimos en grandes amigos, y me impulsaba para que estudiara el timbal. Me acercó a Willy Rodríguez y también a Tito Puente en 1949. Sin duda, Willy Bobo es responsable por muchas cosas que pasaron en mi vida, que en paz descanse.

Umberto Valverde: ¿Tuvo la oportunidad de tocar con Tito Puente?

Jimmy Sabater: Yo lo reemplazaba a él cuando salía con Celia Cruz fuera del país y tuve el honor de reemplazarlo en esos momentos.

Umberto Valverde: ¿Cuál era el encanto de la música del Palladium fundamentalmente?

Jimmy Sabater: ¡Ahhhhh!....La atmósfera de la competición de tres orquestas que dominaban ese período: Machito, Tito Puente y Tito Rodríguez y el sonido que uno sentía apenas entraba. Las maracas de Tito Rodríguez y de Machito, la paila de Tito Puente, era inexplicable. Tenía un sonido excepcional.

Umberto Valverde: José, ayer en una conversación recordaste lo que era el Palladium para ti, el momento de gloria de tu padre, y ese acercamiento de muchacho que tuviste con ese ambiente.

José Mangual Jr.: La época a la que se refiere Sabater no la pude disfrutar. Yo iba al Palladium a un ensayo o a un baile. Yo subía por las escaleras de atrás. Mi papá, de tantos bongoseros, era uno de los mejores que había. Tenía un sonido que nadie podía igualar. Era un puertorriqueño en una orquesta de cubanos. Felipe Luciano me dijo una vez: “Tú tienes una ventaja porque eres cubano”. Pensaba que mi padre lo era por tocar con cubanos. Y le dije, “espera, nosotros somos puertorriqueños”.




Umberto Valverde: ¿En qué se diferencia una sonoridad puertorriqueña de una sonoridad cubana?

Jimmy Sabater: Nosotros hemos interpretado la música cubana, pero los verdaderos dueños son los caleños, más que los puertorriqueños y los cubanos, ustedes saben mucho sobre esta música.

José Mangual Jr.: Eso es verdad, yo que llevo tantos años viniendo a Cali, me he dado cuenta de artistas que piensan que no suenan en ninguna parte y descubren de pronto que se escuchan en Cali. La primera vez que vine fue en 1973, cuando nos conocimos, y la última vez, fue hace cinco años, para un concierto de soneros, con Papo Félix, Miguel Quintana y Junior González.

Jimmy Sabater: Yo vine a Cali hace como 25 años con Joe Cuba, pero en 1994 vine a grabar con Eddy Martínez en Bogotá. Y agrega con ironía: “Oíste Mangual, Joe Cuba, ese gran compositor”.

Umberto Valverde: El concepto de Son Boricua es un poco el formato de orquesta que se crea después del Palladium, cuando se establecen grupos de seis y siete personas, pero que sonaban como si fuera orquesta.

Jimmy Sabater: Sextetos eran el de Joe Cuba y el de La Playa. Estetenía guitarra y una trompeta. El de Joe Cuba tenía vibráfono y voces. Carl Tjader utilizaba el vibráfono, pero él hacía jazz. Y Louie Ramírez, que era un poco latín jazz, casi no tenía voces.

Umberto Valverde: ¿Cómo surge el concepto de Son Boricua?

José Mangual Jr.: El concepto de Son Boricua surge de Humberto Corredor que me llama a mi casa y me dice: “Tengo un trabajito. Vamos a producir un grupo con músicos puertorriqueños y composiciones puertorriqueñas, pero sin trompetas, sólo vibráfono”. Le dije está bien, “yo te llamo”. Al comienzo no estaba muy interesado porque todo lo que escuchas ahora es banda grande, pero me puse a pensar en los años 60, cuando mi papá me dice “voy a estar grabando temprano en el Downtown, tengo que tocar con Tito Rodríguez” porque Vitín González, el bongosero, tenía un problema, y estaban en el Riverside Plaza, en la 73 con Broadway. Esa noche Tito Rodríguez, Vicentico Valdés y su orquesta, Orlando Marín, cantando Chivirico Dávila, el tema La Casa. Y, después, Joe Cuba y su Sexteto. ¡Fue una locura! Ese instante se me quedó grabado en mi memoria y entonces me dije, “porque si ellos pudieron porque no lo pudiéramos hacer nosotros. Y quien más que el sargento, Jaime Sabater, debería estar en el proyecto”. Y lo llamé y aceptó.

Umberto Valverde: ¿Por qué le dices el sargento?

José Mangual Jr. El ritmo de esa campana es que me iba a dar la identificación y quien más que alguien que estuvo en ese sexteto nos podía traer buenas ideas.




Umberto Valverde: Usted hizo una producción titulada Gusto, en 1980, con Louie Ramírez. Recuérdeme como era él.

Jimmy Sabater: Louie era el hombre más chistoso que yo había conocido en la vida. Talentoso, compositor, arreglista, timbalero, “requetesuperpianista” y vibrafonista. En esa producción participó José Fajardo como solista que hace poco murió.

Umberto Valverde: ¿Cómo se explica, que Jimmy Sabater, por qué razón desde 1980 hasta 1997 no graba con nadie?

Jimmy Sabater: Voy a ser franco. Yo me desilusioné. Joe Cuba me robó dos obras y no quería escribir más ni grabar más para que otro se aproveche de uno. Ese señor es un pillo. Mientras tanto, tocaba con Charlie Palmieri, por más de seis años, sin grabar, se llamaba el Combo Gigante.

Umberto Valverde: Además de la anécdota que cuenta Sabater, ¿Nueva York perdió liderazgo?

José Mangual Jr.: Perdimos los productores ejecutivos, el género de la música cambió, en vez de subir, bajó. Sabater no dejó nada, estaba activo y cantando, lo que pasa es que no estaba grabando.

Umberto Valverde: Una vez, hace años, comienzos del 90, le pregunté a Tito Puente, y me dijo, en tres años se acaba. Ya pasaron como diez años. Luis “Perico” Ortiz, me dijo: “La música ya no entra por el oído, sino por los ojos”.

Jimmy Sabater: Esas caras lindas cantando, como Jerry Rivera, por ejemplo, la Sony le dio un millón de dólares para grabar. Y a Cheo Feliciano, que era Cheo, aunque sea feo, no le ofrecen nada.

José Mangual Jr.: Ahora, en el comienzo del Milenio, se puede ver la gente que graba con Son Boricua, el talento vuelve, porque la historia se repite, y lo que grabaron los pioneros todavía se escucha. Sí, hemos perdido el respeto a la música, que es una emoción humana. La raíz, para mí, nunca muere. Ojalá otros productores se involucren más en las voces y en el ritmo, en vez de la cara linda. La música debe ser alegría, pero cuando adaptamos esas baladas, no soy negativo para esa expresión, pero debemos regresar a las fuentes.

Umberto Valverde: ¿Cómo se explica la sonoridad de Son Boricua en palabras?

José Mangual Jr.: Tiene base rítmica, que no está bien cocinada, tiene su intervalo entre brusca y suave, es la emoción que agita al bailador. Y más a los caleños que saben y la llaman la salsa vieja, que está al día.




Umberto Valverde: ¿Tú que trabajaste con Héctor Lavoe, piensas que la mejor voz era él en este último período?

José Mangual Jr: Era el sonero del pueblo, y era un buen cantante, por más que vacilara, que estuviera embalado y loco, nunca estaba ronco ni nunca te cantaba lo mismo. Ese concepto de cantante se acabó. Ahora, un cantante es un estilo, y lo repiten igual en todas partes. No hay emoción humana ni moneo.

Umberto Valverde: ¿Cuál ha sido, Mangual, tu contacto con el latín jazz?

José Mangual Jr.: Lo único que sé de latín jazz es lo que mi papá me enseño y yo lo veía a él trabajando con los grandes con Dizzy Gillespie y Willy Bobo. El latín jazz me fascina pero no soy virtuoso para interpretarlo.

Jimmy Sabater: En la producción de Son Boricua hay un tema que se titula Blues para Louis y eso es latín jazz. Yo grabé con la orquesta de Eddy Torres. Para mí, latín jazz es jazzistas americanos tocando jazz, con una persona tocando los instrumentos afrocubanos. Un José Mangual con Herbie Mann, con Patato Valdés, un Mongo Santamaría, no es lo que ahora creen que es latín jazz. Lo que Mario Bauzá definía como bebop. Mira lo que hace ahora Paquito D”Rivera o Arturo Sandoval, eso que es, eso es un despropósito.

Umberto Valverde: El vibráfono que sonoridad produce en realidad, ¿es un instrumento melódico y rítmico,  y quienes lo habían utilizado antes?

José Mangual Jr.: Es una pregunta para un maestro. Pienso que es rítmico, pertenece a la familia de la percusión y a la vez, es melódico. Tiene los dos conceptos. Carl Tjader, en jazz; Tito Puente, Louie Ramírez, y el grupo de Joe Cuba, donde se le dio esa presencia con voces y ritmo. La idea de Corredor es muy buena, porque si hubiéramos hecho Volare con trompetas el sonido sería común y corriente. La diferencia la hace el vibráfono.

Umberto Valverde: Sabater, ¿había trabajado antes con Mangual?

Jimmy Sabater: Una vez vinimos a Colombia con una agrupación.

José Mangual Jr.: Yo siempre lo admiré. En 1977, en mi primera producción, Jimmy Sabater fue timbalero en Cuero na má, que es un éxito que me piden en el mundo entero.

Jimmy Sabater: Una vez fui con Tito Puente en el Downtown, nos metemos en un restaurante, y estaba sonando Cuero na má, y le dije a Tito, escucha esto para que aprendas. Y Tito, dice, si, si. Algo más, quiero decir que el nombre de Son Boricua viene de un tema que yo escribí en 1962, que se titula A las Seis, recuerdan, “son boricua es”. Pasan muchas cosas que es evolución. La historia se repite.

Umberto Valverde: ¿Sabater, estás contento con el grupo y Cali?

Jimmy Sabater: Estoy muy contento por lo que ha pasado con Son Boricua como experiencia, y en cuanto a la visita a Cali, es increíble la calidad humana de los caleños.





Correo Electrónico: umbertovalverde@hotmail.com

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